Modo de criar los páxaros canarios

El presente artículo es la transcripción de un libro publicado en 1794. Es una transcripción literal, es decir, en el castellano de la época.

EXPLICACION

DEL MODO DE CRIAR

LOS PAXAROS CANARIOS

MODO DE APAREARLOS

PARA LOGRAR HERMOSA CASTA DE ELLOS,

CON REFLEXIONES

NO MENOS CURIOSAS QUE NECESARIAS

SOBRE LAS SEÑALES, CAUSAS Y REMEDIOS

DE SUS ENFERMEDADES


NUEVO TRATADO QUE HA DADO A LUZ
en París Mr. Hervieux y dedicado a su
Serenísima Princesa.

TRADUCIDO AL CASTELLANO



CON LICENCIA

En Barcelona. Año de 1794

TIEMPO DE APAREAR LOS CANARIOS PARA

HACER LA CRIA Y SITIO MAS APROPOSITO PARA ELLO


Por lo que mira al tiempo de aparear los Canarios para hacer cría de ellos, no es fácil prefinirlo, porque depende de la sazón del tiempo; y ésta en unos años se adelanta más que en otros. En reconociendo que el sol empieza a calentar, que por lo regular es a principios o mediados de Marzo, entonces se pueden empezar a aparear los Canarios en esta forma.
Se ha de tomar una jaula nueva, o muy limpia, para que no tenga piojillo: y si la cria se quiere hacer en la jaula un macho con una hembra: y quanto mas pequeña sea la jaula tanto más pronto se aparearán. Es necesario tener cuidado en no poner dos machos o dos hembras, como suele suceder, quando no se separaron los páxaros con tiempo: porque hay hembras que cantan en la primavera tan fuerte como los machos; y al contrario suele haber machos que cantan tan baxo como las hembras: y por esta razón se suelen equivocar, y poner dos machos ó dos hembras a que se apareen. En cometiendo este yerro, todo se pierde: porque si de estas dos hembras ya colocadas en la paxarera, la una pone huevos, estos salen hueros; todo es quexarse de que el macho no es bueno, y lo cierto es, que se va sobre un supuesto falso, pues no hay tal macho. Y si por el contrario se ponen dos machos, por no tener conocimiento de ellos, todo es lamentarse de que la hembra no pone, llamándola machorra, no siendo sino un verdadero macho, que le tienen por hembra, porque ven que no canta; y esto no es extraordinario en poniendo dos machos juntos en una jaula, porque bien sea por miedo o por otras razones, siempre uno dexa de cantar en estando dos juntos.
En habiendo estado ocho o diez días apareados los Canarios en la jaula, y que se reconoce estar bien apareados en que no se pican, antes si se ve que uno a otro se acaricia; entonces se pasaran a la paxarera, poniéndoles todo lo necesario para hacer nidos, como adelante se dirá.
Por lo que mira a la situación o lugar en donde se colocan, se debe prevenir, que estos páxaros en qualquier parte que los ponen crian bien, sea al levante, al poniente, al septentrión, al mediodía, en la ciudad, en los campos, dentro de los quartos o afuera, esto es, sobre las mismas ventanas, aunque de noche queden abiertas; pero decir que en todas estas partes indiferentemente hacen un mismo progreso, esto se niega.
Si se quiere pues sacar una abundante cria de Canarios, se situarán las paxareras con ventana frente al levante, con preferencia a otro qualquier sitio: los padres y las madres estarán menos expuestos a muchos accidentes y enfermedades que les suelen dar, si la paxarera no está bien situada: los Canarios pequeños que nacen, adelantan mas en un dia, que en dos, si está mal situada la paxarera. El mediodía y el poniente los abrasa los sesos, y les hace criar infinidad de piojillo; y también ocasiona que las hembras suden, y ahoguen sus hijuelos. El norte suele soplar una ayre frio, que aun en verano origina la muerte a los páxaros recién nacidos, y muchas veces al padre y a la madre. Omito poner aqui otros muchos supuestos acaecimientos que suelen suceder, como es de de no hacer cosa alguna en todo el año, o poner hueros todos los huevos las mas veces, por estar situada la paxarera a un ayre contrario a los páxaros, o en un sitio muy obscuro, lo que los pone tristes, y se llenan de granos. Si se quisieran referir todos los funestos accidentes que ocurren en las paxareras, por estar mal situadas, seri nunca acabar; pero creo que los aficionados a la cria de estos páxaros, me aprobarán todo quanto llevo dicho sobre este punto.

MODO SEGURO DE APAREAR LOS CANARIOS

Para tener hermosas especies de ellos, respecto al color

Quanto mas se han multiplicado en esta Villa los Canarios, y quanto mas comunes se han hecho, tanto mas raros suelen ser, respecto a ciertos colores. Al principio se contentaban con lograr la cria de pardos o blancos solamente, y al presente no está contento el que logra muchos páxaros manchados, si las pintas son regulares. Los Canarios blancos comunes, de yema de huevo, de color de caña y manchados, ya no tienen estimación, ni aun se paran a mirarlos los curiosos; porque quieren que los Canarios diviertan tanto la vista con lo vario de su plumaje, como al oído por su dulce, armonioso y musical canto. Por este motivo he determinado señalar aquí los Canarios que conviene aparear, para esperar tener nuevos aun mas hermosos que sus padres y sus madres. Empezaré por las mas comunes especies, y al finalizaré por las mas raras y bellas que el presente se conocen.
Primeramente, el que aparea un macho pardo con una hembra del propio color, siendo ambos comunes, no puede esperar otra especie de páxaros que pardos. Lo mismo sucede con los blancos, color de caña, manchados, yema de  huevo, apareados con hembras del propio color, y tan comunes como ellos; porque solo pueden producir Canarios de la misma especie que ellos son. Pero luego estas especies se mezclan, se logra mejor éxito: porque la naturaleza se alegra muchas veces en sacar páxaros hermosos y mas finos que los que se esperaban.
No siempre es necesario tener Canarios manchados para sacer buenos páxaros: basta solo que nazcan hijos de manchados y de pardos, para que sus descendientes sean por lo ordinario mas hermosos que si directamente naciesen de manchados. Por exemplo: un pardo macho coliblanco con una hembra parda en los encuentros, puede producir a mas de pardos en los encuentros  y coliblancos que se deben esperar, algunos manchados, muchas veces mas regulares que si fuesen producidos de manchados . Lo mismo sucede con un macho blanco, color de yema de huevo, de caña o matizado: los quales siendo de casta manchados (lo que se conoce quando tienen en el lomo, en los encuentros o en la cola algunas plumas blancas) estos echados con hembras de su especie, sacan hermosos páxaros, y regularmente manchados; pero los que quisieren todavía mas hermosos Canarios, los aparearan en esta forma. Un macho salpicado de manchas blancas, con una hembra de color de yema de huevo y cola blanca, sacará hermosos páxaros. Todo manchado, con una hembra de color de caña y cola blanca, u otra cualquiera (a excepción de la hembra parda coliblanca) saca muy hermosos páxaros. El que aparease macho y hembra manchados, por lo regular los sacarán todos manchados, aunque algunas veces sucede salir pardos: y esto depende de que el padre o madre del referido padre manchado, era pardo. Pero para lograr (sin detenerme mas tiempo) de la hermosa casta que llaman Canario lleno, que es lo que hasta ahora se conoce mas hermoso y mas estimado, es forzoso aparear un macho con una hembra de color de junquillo: estando el uno y el otro bien manchados, sacarán Canarios de lo que llaman llenos. Si se quisieran sacar menos páxaros de color de yema de huevo, y más páxaros manchados, es necesario aparear al contrario, un macho manchado de negro, con una hembra de color de yema de huevo y cola blanca. Esta mezcla produce los hermosos páxaros junquillos: porque se tiene experimentado entre los páxaros lo que se nota entre los demás animales, esto es, que la casta tira mas al macho que a la hembra; pero para que esto salga perfecto, es también necesario, que la referida hembra de color de yema de huevo y cola blanca , sea hija de un macho junquillo bien manchado y de una hembra color de yema de huevo y coliblanca. Esto es en una palabra todo lo que se puede executar para esperar tener páxaros perfectos de colores llenos. Los hijos que salen de esta última casta que acabo de referir, son mas difíciles de criar que todas las demás especies, porque son de una complexión muy delicada; y por la misma razón serán mas difíciles de criar, si salen de dos junquillos.

COSAS NECESARIAS PARA QUE LOS CANARIOS HAGAN SUS NIDOS

Hay siete u ocho cosas diferentes que se les echa a los Canarios  para que se hagan sus nidos, como son el pelote nuevo de ciervo o del común, el heno, hilas, algodón cortado, cáñamo gordo, esparto majado, &c. De todas estas cosas, solo de una o de dos es bueno servirse para hacerles los nidos a los Canarios, porque todo lo demás les es contrario, como después de dirá. El algodón picado (por exemplo) como también las hilas, se les agarran a las uñas: y asi sucede, que quando la hembra que está en el nido, sale de él con celeridad, se lleva entre las uñas el nido, y quiebra los huevos; esto suele suceder sin verlo el dueño, y este cree que el Canario macho ha hecho el daño. La borra o pelote de ciervo nuevo, o común, tampoco es tan buena como se cree: porque caliente tanto a las hembras que están sobre los huevos, que muy de ordinario sudan, y quando salen los paxaritos pequeños, se hallan ahogados a pocos días por este accidente. A mas de esto, caliente el expresado pelote, se pega tan fuertemente al cuerpo de los Canarios recién nacidos, en forma de costra, que les impide regir, y así mueren con el buche lleno, sin que se pueda averiguar la causa de su muerte. Lo mejor que se les puede dar para hacer los nidos es heno nuevo bien seco y desenredado, para hacer el cuerpo del nido, y en viendo que el nido está para finalizarse, se les puede echar una porción de hilas cortas y bien secas al sol, con igual porción de borra o pelote de ciervo, y esto para hacer los primeros nidos.
Hay una especie de grama muy suave y delgada, que es lo mas a propósito para quando formen los nidos: de esta yerba se tomará las mas delicada, y se sacudirá muy bien para que se le cayga todo el polvo (y si se quiere hacer mejor, se lavará y pondrá a enjugar al sol: lo que quitará enteramente todo el polvo y olor que de suyo tiene), y después se cortará y esparcirá por la paxarera; con esto se tiene el gusto de ver que los Canarios hacen un nido hermosísimo. Esta yerba grama es bastante ella sola para que fabriquen los mejores nidos; y la misma yerba que ha servido en un nido, puede servir para otro, con tal que se lave con agua hirviendo, y después se enjugue al sol.
Tres cosas se ponen también en las paxareras para que en ellas hagan el nido, es a saber: 1º canastillos de mimbre o escobas de tomillo, 2º caxones de madera, 3º caxas de tierra. Los que han inventado las caxas de tierra, dicen que lo han hecho con la mira de que la Canaria que está veinte y quatro días por lo menos sin salir del nido, no sude, como por lo regular les sucede en los canastillos y caxas de madera: y yo creo que en esto se han engañado; porque es seguro que la caxa de tierra, siendo de suyo húmeda, es preciso que cause funestos accidentes a la hembra que empolla, y mucho mas a los polluelos. Uno de los accidentes mas considerables que puede suceder, es, que si la paxarera está expuesta al sol, la caxa de tierra se calentará excesivamente, y conservará por tanto tiempo el calor, aun después de haber pasado el sol, que infaliblemente matará a la madre y ahogará a los polluelos. Por lo que mira a los caxoncitos de madera, aunque tienen la comodidad de poderse deshacer para limpiarlos perfectamente, tienen los incovenientes de faltar la transpiración, y hacer sudar a la hembra; y también el de que los nidos hechos en estas caxas están tan poco asidos a ellas, que muy de ordinario el macho o la hembra se los suelen llevar entre las uñas: con lo que o quiebran los huevos, o vuelcan los polluelos.
Los mejores nidos son en realidad los canastitos de mimbre, porque el nido está menos ahogado, y mas asegurado que en las caxas. Los canastillos han de ser pequeños, esto es, poco mayores que una bola de trucos: porque en siendo muy anchos o muy hondos, ponen los páxaros mucho tiempo en llenarlos para hacer sus nidos, y se cansan mucho; a mas de esto, los huevos que la hembra empolla, se suelen desviar los unos de los otros, si son grandes los canastillos, y acontece enhuerarse muchos huevos por mal cubiertos. Además de todo lo referido, se ha de tener presente el echar en el suelo de la paxarera un dedo o dos de arena bien enjuta y menuda; y de esta suerte, en caso de que algún páxaro nuevo cayga del nido, no se lastime.

VARIAS PASTAS PARA CRIAR A LA MANO

y muy mansos los Canarios

Muchos hacen varias pastas para criar los Canarios a la mano: pero los unos, por hacer un compuesto muy sustancioso, abrasan las entrañas de los páxaros; al contrario otros, dando solo un alimento común y muy liquido, laxan tanto sus Canarios, que es imposible evitarles la muerte. En queriendo pues criar páxaros a mano, ante todas las cosas es necesario reconocer, si están bastante crecidos para separarlos de debaxo de la madre, porque si se quitan muy pronto, se ve que perecen de un dia a otro; y sin embargo de que el alimento sea bueno, desfallecen y perecen dentro de pocos días. Tampoco conviene dexarlos mucho tiempo en el nido con la madre: porque en sacándolos muy grandes, conocen a sus padres y sus madres, y se hacen ariscos, no queriendo tomar la comida; aunque se tapen y pongan en sitio obscuro para hacerles olvidar la madre, por lo regular todo esto es inútil, siempre se están quexando, y por último es necesario volverlos prontamente a su padre y madre, si se quiere que vivan.
Es preciso que los Canarios, queriéndose criar a la mano, estén bien cubiertos de plumas: si fueren pardos o blancos, se pueden a los diez ú once días separar de la madre, porque los de estos colores son mas fuertes y robustos; pero si fueren manchados, es necesario dexarlos en el nido hasta los trece días: y finalmente se fueren de color de flor de junquillo, siendo estos los mas delicados, no se pueden sacar hasta los catorce días. Aunque son varios los géneros de pastas que se hacen para criar los Canarios a mano, solo pondré aquí una que es la mejor y mas probada, así para criar los Canarios como los Ruiseñores.

PASTA EXCELENTE PARA CRIAR LOS CANARIOS Y RUISEÑORES

Echense en agua hirviendo seis almendras, y quíteseles la cascarilla interior: májense en un almirez, en donde ántes se hayan remolido muy bien dos hebras de azafran: después de bien majadas las almendras, de suerte que entre los dedos no se reconozca granillo alguno, se echará sobre ellas una yema de huevo dura, y se incorporará con las almendras: después de añadirán dos o tres vizcochos de garapiña, que no sean de los extremamente delgados, ni de los muy gordos, y se incorporarán en el almirez con las almendras y el huevo, de suerte que formen una pasta homogénea, que por parte alguna se reconozcan separados los simples que la componen. De esta pasta se toman pedacitos de tamaño de cañamones gordos y se ponen en la punta de un palito que se ha de tener con las mano derecha, para que en abriendo el paxarito la boca, se le aplique dentro de ella la pasta. Para que el páxaro abra la boca, se tiene con la mano izquierda otro palito, que sirve para tocar con él el pico del paxarito, con cuya diligencia abre la boca, y se le introduce la pastas: esta pasta es apropósito para mantenerlos, aunque sea desde recien nacidos hasta que coman por si solos.

REGLAS PARA CRIAR BIEN LOS CANARIOS A LA MANO

Después de haber dicho el modo de hacer la mejor pasta para criar a mano los Canarios, es menester decir el modo y tiempo de dársela, para que les sirva y aproveche. Las reglas que los curiosos deben guardar al principio para dar de comer a sus Canarios pequeños, son: por la mañana la primera vez, lo mas tarde a las seis; la segunda a las ocho; la tercera a las nueve y media; la quarta a las once; la quinta a las doce y media; la sexta a las dos; la séptima a las tres y media; la octava a las cinco; la nona a las seis y media; la décima a las ocho; la undécima a las ocho y tres quartos por última vez, En cada ocasión de estas que se les dá de comer, se les ha de dar a cada páxaro quatro o cinco porciones, de modo que su buche no se llene demasiado. Criándolos de este modo, saldrán unos páxaros fuertes, y podrán resistir muy bien a la muda. Los verdes, a los veinte y cinco días ya empezarán a comer por si solos: pero los de color de yema de huevo y manchados, es menester continuar dándoles de comer a mano hasta los treinta días. Quando empiezan a comer, no han de tener en la jaula en que estuvieren, caña ni palillo alguno para saltadero: en el suelo de la jaula se les ha de echar la comida, que será de cañamones o alpiste quebrantados, migajas de yema de huevo duro, y algún poco de  vizcocho desmenuzado; asimismo se les pondrá en medio de la jaula un bebedero baxo, y en el agua se tendrá cuidado de echar un pedacito de palo de regalicia fresca. En viendo que comen y beben de todo bien, se les irán quitando poco a poco las golosinas, dexándoles solo el pasto ordinario.

POR QUE TIEMPO Y EN QUE FORMA

es menester poner en jaula los Canarios quando se quieren enseñar a cantar por música

Con mucha razón se puede asegurar, que el páxaro Canario es el que mejor canta después de Ruiseñor, y el que tiene mejor pecho para el canto entre todos los demás páxaros. Quando es nuevo, aprende con facilidad todo lo que se les enseña, como son marchas, minuetes, &c. con tal de que se tenga una flauta u organito para tocarle repetidamente los sones que se quiere que aprendan.  Se debe preferir el Canario al Ruiseñor en que el Ruiseñor es mucho mas difícil de criar que los Canarios, y en que aun después que se ha trabajado en criar uno entre muchos que se mueren, es necesario mantenerlos siempre con varias pastas, gusanos, &c. en vez que el Canario es muy fácil de alimentar, principalmente después que ha mudado, y que se ha criador robusto los dos o tres primeros meses. A mas de esto, el Ruiseñor, después de todos los trabajos que ha dado al criarle, y que sigue dando al mantenerle, por lo regular no canta más que una temporada corta al año; y nuestro Canario siempre tiene la garganta abierta para divertirnos. Todas estas razones creo que serán bastantes para preferir el Canario al Ruiseñor, aunque el canto de este sea más armoniosos y penetrante, en especial quando canta en los bosques y jardines; porque yo encuentro, que en una sala reducida aturde a los que de continuo le oyen, por la fuerza de su pecho, que grita con mucha vehemencia, en especial quando está en zelo.
Por lo que mira al tiempo en que se debe enjaular un Canario separado para instruirlo, es lo ordinario ocho o quince días después que ha empezado a comer solo, y se ha de poner en una jaula cubierta de un lienzo los primeros ocho días, y en sitio en donde no puedan oir la voz de ningun otros páxaro. Executado, como se dice, todo lo referido, se le toca una flauta u órgano, con la prevención de que las sonatas no sean muy altas de tono, porque el Canario, cantando después continuamente su són, quando lo sepa, repitiendo muchas veces al dia, se lastimará los pulmones, después se enflaquecerá, y por último morirá.
Pasados los primeros quince días, se les quitará el lienzo claro con que se tenia cubierta la jaula, y en su lugar se cubrirá con una sarga verde ó encarnada, bien espesa y cerrada; y en estas forma se mantendrá siempre hasta que sepa perfectamente el són que se le ha enseñado. Hay canarios que tienen mejor disposición que otros para aprender: pues se experimenta, que algunos a los dos meses ya empiezan a cantar lo que se les enseña, quando otros a los seis aun no se han declarado; por este motivo es menester armarse bien de paciencia, quando se ha hecho el ánimo de enseñarles algo, porque sin ella nada se conseguirá. Quando se le eche de comer, ha de ser para dos días a lo menos, y no se le ha de echar de dia, sino es de noche con luz artificial, para que no se divierta, y aprenda mas pronto lo que se le enseña.
Por lo que mira a las sonatas, solo conviene enseñarles un buen preludio con una buena sonata; porque si les enseñas mas, confunden las unas con las otras, y por enseñarles mucho, nada aprenden perfectamente.

TRTATADO DE LAS ENFERMEDADES DE LOS CANARIOS

A los páxaros Canarios les suelen acometer muchas enfermedades en el curso de su vida: no obstante yo sé que hay algunos de tan buen temperamento, que pasan su vida, aunque larga, sin padecer enfermedad alguna, a excepción de la muda, y que los hay, que aun en este tiempo cantan tan fuerte y seguido como en los demás del año; pero como estos son pocos, me ha parecido preciso señalar aquí todas las enfermedades, a que por lo general pueden estar sujetos todos los Canarios. Empezaré por las enfermedades mas comunes, y acabará por las que le son menos ordinarias.
Tienen pues muchas enfermedades estas aves, y su variedad causa distintos efectos, y les da deferentes señales o indicios, que si son ocultos, permanece incógnita la causa de la enfermedad, y se impide poderles aplicar remedio: porque no pudiendose descubrir de dónde procede su mal, tampoco se puede saber lo que les aprovechará o dañará para su cura. Son absolutamente necesarios los indicios exteriores para conocer las enfermedades interiores que estos páxaros padecen, como sucede en los demás animales.
Ahora hablaremos de muchas grandes enfermedades que los Canarios padecen, y el modo de conocerlas; y después diremos los remedios que se han de usar para curar estas enfermedades. La primera enfermedad que explicaremos, será la que en francés llaman valure, enfermedad tan perniciosa, que quantos remedios se le aplican, solo consiguen darles algunos mas días de vida. Esta enfermedad les suele dar al mes o a las seis semanas de haber nacido. La señal de esta enfermedad es externa, pues el páxaro que la padece, se pone muy flaco, el vientre claro, muy hinchado y duro, lleno de venas delgadas encarnadas, y las tripas por lo regular caídas a la extremidad de su cuerpo. Hay alguno de estos páxaros, que aunque estén tocados de esta enfermedad, no dexan de comer bien; pero es preciso que mueran, si no se les aplican prontamente los remedios conducentes a dicha enfermedad.
Pueden ser muchas las causas que contribuyan a este mal; dos son las principales: la primera nace de tener mucho calor dentro de su cuerpo, por haberles dado alimento muy fogoso y sustancioso quando se ha criado a la mano, como asimismo por haber echado mucho azúcar o vizcochos en sus pastas ordinarias. La segunda es el gustar ellos mucho de todo lo que se les pone para comer, quando empiezan por si solos, porque están tan contentos de poder vivir sin la ayuda de nadie, que comen mucho y sin discreción de quanto tienen en la jaula. Por tanto, en teniendo Canarios nuevos que incesantemente estén comiendo, para evitar esta enfermedad, se les quitará aquel alimento a que mas se inclinan, y solo de quando en quando se les pondrá algo de él; pero si no obstante esta precaución, les diere dicha enfermedad, se usará de varias cosas, unas después de otra, como luego se dirá.
La muda es una enfermedad no menos nociva a nuestros Canarios que la que hemos acabado de explicar; habría mayor numero de curiosos en este gran pueblo, si no se hubieran apartado del inocente recreo de criar tan bellos páxaros, por la pesadumbre que les ha causado ver continuamente morirse en menos de un mes casi todos los Canarios que habían mantenido lo mas del año.
Hace tanto destrozo esta enfermedad en los Canarios, como la enfermedad de los dientes en los niños: pero como todos los años no son igualmente fatales, pues hay algunos, en que suele no morir ni aun uno solo, y en especial si el otoño es bueno y templado; la muda no debe amedrantar a los que se divierten en este exercicio inocente. Mas si no se muriera Canario alguno en la muda, que es la enfermedad de que mas perecen, en poco tiempo serian los Canarios mas comunes que los Gorriones; y en tal caso la muchedumbre los haría despreciables. Pero hablando con toda realidad, debo decir, que aunque hay algunos remedios para esta enfermedad (que luego los pondremos) y o no puedo decir que haya remedio infalible que pueda curarlos todos de semejante mal; porque el Paxarero que tal remedio tuviera, bien podría decir que en él tenía un tesoro.
Los Canarios empiezan su muda a cinco o seis semanas de haber nacido, y les dura mas de dos meses: en este tiempo se observan abotigados, melancólicos, y a cada paso durmiendo de dia, con la cabeza metida baxo del ala: se ve la jaula o paxarera llena de pluma menuda, porque los páxaros nuevos no mudan mas que esta pluma el primer año, y hasta el segundo no mudan las plumas largas de las alas y la cola. En este tiempo están sin apetencia, comen poco, y apenas tocan el alimento de que mas gustan quando sanos, este es el estado mas triste en que este páxaro llega a verse: se encuentra sin plumas en un tiempo que ya empieza a hacer frio; y esto regularmente sucede a todos los Canarios que nacieron en la última cria, puesto estos empiezan a mudar en el otoño, y algunos suelen permanecer en su muda hasta el invierno.

SIGUE EL TRATADO DE LAS ENFERMEDADES DE LOS PAXAROS CANARIOS

Enferman algunas veces los Canarios de una especie de botón o grano que se les hace sobre la rabadilla: en esta enfermedad es menester dexar obrar por si  a la naturaleza quanto se pueda, esto es, dexar que revienten estos granos por si mismos; pero en viendo que están muy hinchados y erizados, y se reconoce que no depende de la muda, es menester poner atención a la rabadilla, y socorrer prontamente el grano en la forma que luego se dirá. Suele haber algunos páxaros que llegan a estar tan malos de esta enfermedad, que no tiene fuerza su naturaleza para reventar el grano, y si no se les socorre, mueren infaliblemente: esto les sucede por la melancolía que les sobrecoge de verse situados en parage obscuro o sombrío, y también les puede venir esta enfermedad de no purgarlos amenudo.
Tambien están ocasionados a que les dé una enfermedad de llaguitas amarillas en la cabeza, y algunas veces en el contorno de los ojos; quando este mal se ha extendido, no hay que llegarles, que el tiempo y los remedios refrigerantes lo remediarán todo. Tambien enferman y enflaquecen por la grande cantidad de pequeños insectos (llamados piojillos) que se forman en sus plumas. Esta incomodidad se les conoce,  quando se les  ve estarse espulgando a todas horas del dia. Hay muchas cosas para aliviarles de esta penalidad, que también se pondrán entre los demás remedios.
Algunas veces todos los Canarios de una paxarera nueva enferman, y mueren a pocos días de haberlos puesto en ella: para socorrerlos, se les dan mil cosas diferentes, pero todas son en vano. La causa de su enfermedad es interna, de que nace, que la mayor  parte aun de los mas antiguos y curiosos criadores, no la han llegado a penetrar todavía; y esto proviene muy de ordinario de la misma paxarera, que se ha hecho o compuesto nuevamente de tablas viejas de toneles, en donde por muchos años ha habido vinos mal acondicionados: de suerte que por mucho que estén acepilladas, la madera conserva siempre un olor fuerte, el qual aunque nosotros no lo percibimos, es la causa natural que los Canarios nuevos enfermen, aturdiéndose y aun emborrachándose de este olor vinoso que a pocos días les quita la vida. Y si sus padres y madres por mas fuertes resisten en esta nueva paxarera, las crias que nacen, como son mas delicadas, perecen luego que salen a la luz, y por lo regular se echa la culpa a la madre, achacándole que no les ha dado de comer. El remedio mas natural para evitar este accidente, es, huir de Carpinteros que gasten tan mala madera: el otro remedio es, tener quatro o seis meses al ayre la paxarera antes de poner en ella los Canarios.

COLECCIÓN DE REMEDIOS PARA LAS ENFERMEDADES QUE SE HAN EXPRESADO DE LOS CANARIOS

Habiendo manifestado en primer lugar las dos enfermedades mas regulares y fuertes que dan a los Canarios, que son, la llamada la valure, o hinchazón de vientre, y la muda, empezaremos por los remedios de estas enfermedades. Muchos son los remedios de que se puede usar para curar los Canarios que padecen la primera enfermedad exprexada. En teniendo un Canario enfermo de ella, que se conoce, soplándole las plumas del vientre, y viendo que tiene las tripas muy encarnadas, retorcidas, con las demás señales que se han expresado en las advertencias antecedentes, se tomará un pedazo de alumbre (1)  del tamaño de una garvanzo pequeño, y se le echará en el agua, para que se vaya allí deshaciendo: el agua se renovará todos los días, y el remedio se continuará por tres o quatro ; con este remedio solo muchos curiosos han sanado sus páxaros. Mas quando hubiere algún Canario enfermo de este mal, se le echará un pedazito de hierro como un clavo en el agua del bebedero, y esta agua solo se mudará dos veces por semana, dexando siempre el clavo en ella. Hay algunas personas que por la tarde al quererse recoger los páxaros enfermos, les quitan la bebida, y por la mañana se la vuelven a poner con el alumbre: haciéndolo así no dexa el páxaro de ir a beber al instante alguna gota; en habiéndole visto beber algunas veces, les quitan esta agua salada, y les ponen el agua ordinaria. Este remedio es menester hacerle cinco o seis días continuos, y si no se ve mejoría, se usa igual cantidad de ambas cosas, y quitándole su ordinario alimento, se le echará en medio de la jaula y encima de la tablilla del comedero alpiste cocido  con leche: esto se repetirá quatro o cinco mañanas seguidas, pero pasado el medio  dia, se le debe poner su grano y ordinario pasto en el comedero; pasados los cinco días, se le echará en el agua a las seis de la mañana una porción de  teriaca del tamaño de una lenteja: pero en habiendo bebido una o dos veces de dicha agua, se le quitará y echará y pondrá la regular. Esta bebida se le ha de continuar por lo menos tres días; después de todo se le compondrá una comida con una porción de mijo, otro tanto de alpiste, un poco de semilla de nabos, con tal qual grano de henebro, y todo mezclado se le dará un hervor o dos a los expresados granos, y se mudará esta primera agua para lavar el grano en otra agua clara: después se cocerá un huevo duro que sea fresco, y la clara y yema se picará junto, y no echándole al páxaro mas de una quarta parte, se le añadirá un pedacito de vizcocho, y de semilla de lechuga, la que cabe en una cáscara de avellana, y otros tanto de semilla de claveles; y componiendo de todo lo dicho una pasta, se le dará de ella, y se continuará el remedio todo el tiempo que dure la enfermedad. Bien sé que esta pasta cuesta algún trabajo el hacerla todos los días; pero en teniendo un buen Canario que se estima mucho, es poca monta el trabajo, en especial si se reconoce que el remedio le aprovecha y le va curando.
En llegando a ver la barriga del Canario que se clarea, y que se perciben las tripas, es también bueno darle nuez picada, hervida con el alpiste, y después darle una hoja de col o repollo blanco y unas hojas de apio.
Otro remedio hay para esta cruel enfermedad, que me le dio por muy soberano una persona de mucha distinción y circunstancias, que dice haberlo practicado muchas veces, y aunque esta persona está distante, y no sé si gustará que se publique su secreto, creo no llevará a mal que se dé parte de el a los curiosos, por su excelencia y facilidad de executarle: y para no añadir ni quitar nada de la receta, se pondrá el extracto de la carta en que me le remitió en 8 de Abril de 1712 desde Monteaú, inmediato a Gray, en Franche-Comptée:
“Luego que reconozco que mi páxaro tiene la barriga inflada, le hago todos los remedios que he encontrado en vuestro libro,pero por añadidura tomo mi páxaro enfermo, y sin pérdida de tiempo le sumerjo toda la rabadilla y barriga en buena leche tibia, para que este baño penetre su piel, y habiéndole tenido asi como medio quarto de hora o mas, lo saco del baño, y después lavo mi enfermo con agua clara tibia, para que le quite de las plumas toda la leche, porque de otra suerte se pegarían y harian una plasta las plumas, y por último le enjugo todo el cuerpo con una lienza delgado, con la precaucion de calentar el lienzo ántes: luego pongo mi páxaro en una jaula para que descanse de la fatiga, teniéndolo un rato junto a  la lumbre, en caso de no haber sol. Enjuto y tranquilizado el páxaro, lo vuelvo a su sitio ordinario, pero habiéndole dado ántes a comer por fuerza una porción de semilla de lechuga: y dexándole descansar el dia siguiente, repito lo expresado al tercer dia; y practicado así este remedio tres o mas veces, dexando siempre una dia de intermedio, así para que descanse el páxaro, como para que obre el remedio, he experimentado, que a pocos días recobra su vigor mi Canario. Esto es lo que yo he practicado con mis Canarios quando han padecido esta enfermedad: y puedo asegurar que he curado mas de una docena en distintas ocasiones y años; y puedo añadir, que si este remedio no es específico, a lo menos falla pocas veces, y estas en páxaros viejos, o en hembras, a quienes les ha dado la enfermedad, por haber puesto muchos huevos el año anterior, o haber alimentado muchos nuevos, que en tal caso, como el páxaro se llega a aniquilar, y la enfermedad se arrayga, entonces suele fallar”.

REMEDIO PARA LA ENFERMEDAD DE LA MUDA DE LOS CANARIOS

Es conveniente poner al sol los Canarios quando estén en su muda, y si no  hubiere sol, se pondrán en un sitio caliente, y que no pase ayre alguno; porque el menor frio en esta ocasión les es mortal: mientras dura la muda, se les dará lo siguiente, esto es, semilla de thalictrum, que es una planta purgante, o de argentina mezclada con simiente de claveles, en un vasito como los de pomada, que se colocará en medio de la jaula; a otro dia se les dará vizcocho y buena pasta, y si esta la quisiere como el páxaro mojada con vino blanco, le hará mucho provecho. El rociarlo un dia sí y otro no con vino blanco por todo el cuerpo, y después ponerlo a enjugar al sol, o cerca de la lumbre, también será muy provechoso. Si se ve que se pone muy malo, se le harán tragar por fuerza todos los días tres o quatro gotas de vino blanco, en que se haya desleído un pedacito de azúcar piedra o de la otra, y en su bebedero se echará un poco regalicia fresca bien raspada, que da un sabor al agua sin calentarla demasiado. Si se ve que no mejora, en tal caso se le echará en la jaula todo género de alimento, como es, huevo duro, clara y yema, semilla de lechuga, grano de henebro molido, alpiste, granos de kermes hervidos, y otras varias semillas de las que sirven de alimento a los páxaros. Entre nosotros mismos se están viendo de ordinario enfermos imposibilitados de curar, que comiendo algo que se les antoja, aunque al parecer contrario a su enfermedad, muchas veces recobran la salud y toman fuerzas: lo mismo se debe executar con los Canarios, dándoles de todo quanto puedan apetecer, si están muy de peligro, y dexar que obre la naturaleza.
Quando el Canario enferma del granillo que le sale sobre la rabadilla, y que se ve que no canta, y se pone muy malo, se tomará en la mano, y con la punta de unas tixeras muy delicadas se le cortará con destreza la mitad de lo blanco del grano, y con el dedo se le estrujará la materia, comprimiendo el grano por todas partes; y sobre la herida se le pondrá un granito de sal remolido en la boca, y esto hará ciertamente seca la llaga. Si se notare que le escuece demasiado la sal, pasada una hora se le podrá poner sobre la herida una migaja de azufre, deshecho también entre los dientes, y mezclado con saliva; esto suavizará la acrimonia de la sal, y acabará de enjugar la llaga.

REMEDIOS PARA PRESERVAR A LOS CANARIOS DE LA INCOMODIDAD DEL PIOJILLO

Hay muchos remedios inocentes para aliviar a los Canarios del contagio del piojillo: el mas principal es la limpieza, mudándoles a menudo la arena, y limpiando la paxarera o jaula dos o tres veces en la semana; y tener las varetas de sauce o higuera ahugereadas de un lado a otro con la punta de una ahuja y vacias de corazón: raspar la corteza de la vara para que estén bien lisas, dos veces en la semana a lo menos, para que cayga el piojillo que hubiere, y esto se debe executar fuera de la paxarera. Tambien se puede poner un lienza blanco bien limpio con lexía de parte de noche en la paxarera, y si hubiere piojillo, al dia siguiente se habrá pegado al lienzo; pero suele haber algunos Canarios, que al ver el lienzo por la mañana quando despiertan, se espantan, poque el blanco les causa novedad a la vista: por esta razón no es siempre conveniente el uso de este remedio. Si la paxarera fuese vieja, se ha de lavar con lexía hirviendo para matar el piojillo que pueda tener; y lo mismo se ha de hacer con las jaulas.
Los curiosos que tienen muchos Canarios, deben tener para ellos una enfermería, en donde pongan a curar los enfermos, porque de otra suerte es difícil el curarlos, así porque los sanos los inquietan, como porque les comen los varios alimentos que se les ponen para curarlos, y también porque la enfermedad se les pega a los sanos.
Una enfermería de Canarios no es otra cosa que una jaula de buen tamaño, forrada por arriba, por el suelo y por los costados, de una sarga bien espesa, encarnada o verde, de suerte que solo les entre la luz por delante: esta jaula deber ser de varetas de mimbre y no de alambre, que es frio y húmedo. Esta jaula se pondrá al sol en el verano; y en el invierno, en donde siempre haya lumbre, pero sin humo, porque este les ofende mucho.
Un Canario enfermo, colocado como acabo de decir, tiene la mitad de su cura hecha, y a poco que se le ayude con alguna cosa apropiada a su enfermedad, se le ve recobrar su vigor perdido; porque en quantas enfermedades padecen, necesitan de calor, y en estas jaulas no pueden tener frio. Tambien es circunstancia el que en estas jaulas enfermerías tengan los comederos en el suelo, y en ellos echarles los remedios que se han referido, según la enfermedad que padecieren; y si no obstante todo este cuidado, algún Canario llegase a perder el calor natural (que se conoce, quando se ve triste, que duerme continuamente, no come, y tiene el pico debaxo del ala) se le harán beber dos o tres gotas de vino blanco con azúcar; esto este remedio solo se le ha de dar, quando llega a estar extremadamente malo; y en este caso la enfermería ha de ser una jaula pequeña, con una piel fina de cordero en el suelo de la jaula, y todo lo demás de ella (excepto la cara) forrada de los mismo y dexarlo reposar así toda la noche en un sitio caliente, como es la alcoba adonde uno duerme. Por este medio, he curado páxaros, que casi se puede asegurar que los he resucitado.

SIGUEN LOS REMEDIOS PARA LAS ENFERMEDADES DE LOS CANARIOS

Acontece muy de ordinario ponerse malos los Canarios, tanto hembras como machos, por la primavera, quando es tiempo de aparearlos, y con quantos remedios se les hacen, no hallan alivio, antes si suelen morir mas pronto; y es la razón, porque en semejante tiempo la regular enfermedad es el estar encelados, y asi el único remedio es aparearlos al instante, aunque no haya proporción de ponerlos por entonces en la paxarera.
Como todos los animales tienen un instinto mismo de purgarse, no será extraño que yo ponga aquí el particular modo de purgar los Canarios.
Purgar los Canarios no es otra cosa que mudarles el alimento ordinario por uno o dos días. Su regular alimento es la semilla de nabos, el mijo, el alpiste, los cañamones, &c. y en lugar de todos estos granos no conviene darles mas que la semilla de nabos sola, hojas de lechuga, pimpinela y yerba buena. Tambien se les puede dar algunas hojas tiernas de rábanos; pero luego que el tiempo o sazon de todas estas yerbas que refrescan, excepto la yerba buena, ha pasado, se les darán hojas de lechuga y pepitas de melón  mondas.
Hay dos señales para conocer quando es necesario purgar los Canarios. El primero es, quando les cuesta trabajo y fuerza para expeler su basura: esta es evidente seña de que están muy ardientes. El segundo, quando arrojan con el pico la comida que se les ha puesto en el comedero, que esto manifiesta que están desganados, y comen poco de ella. Estas dos señales, sin detenerme en otras muchas, bastan para manifestar la extrema necesidad que tienen de purgarse. Los dos días en que se les dan las cosas purgantes que he dicho arriba, es menester echarles también un poco de azúcar en piedra o de la otra en el agua: estas cosas se les pueden dar dos veces al mes, y con esta prevención no se cargan de humores los Canarios, cantarán siempre bellamente, y tendrán buen apetito.
Tambien hay una especie de pasta, que algunos curiosos quieren que sea purgante: el modo de hacerla es, tomar una porción de tierra argilosa, y añadirle unos granos de sal molida, y después mezclarle una cantidad proporcionada de mijo, alpiste y granos de henebro, y todo junto con la tierra amasarlo, y hacer panecillos de a quarteron, que se pondrán en un horno hasta que estén bien secos: después de muelen groseramente, o en terrones, y se les ponen para que piquen los Canarios; y esta es una tierra salitrosa artificial que les aprovecha mucho. Estos panes se pueden guardar todo el año, teniéndolos en sitio seco.

ADICION

PARA QUE UN PAXARO NEGRO O DE OTRO COLOR NAZCA CON PLUMAS BLANCAS

Tomense los huevos que la hembra empolla, y úntense con zumo de la grande joubarba, o semper vivum majus, con un poco de buen aceyte de olivas, y los páxaros que nacerán de los tales huevos, saldrán con las plumas blancas. Secrets des arts et metiers.