El Reglamento del Timbrado, comentado II

El arículo se publicó en varios números consecutivos de la revista pájaros, los iremos añadiendo todos
Revista Pájaros nº 24 de 1962
(Anterior)
REGLAMENTO PARA LA APLICACIÓN DEL CÓDIGO, ESTABLECIDO POR LA ASOCIACIÓN DE CANARICULTORES ESPAÑOLES, PARA JUZGAR EL CANTO DEL CANARIO TIMBRADO ESPAÑOL O DEL PAÍS

PRIMER GRUPO.

NOTAS TIMBRADAS

Timbre metálico......3 puntos de máxima puntuación
Timbre intermedio..6 puntos de máxima puntuación
Timbre profundo.....9 puntos de máxima puntuación

Comprende este grupo las tres notas que preceden y que a continuación se describen, formadas por sonidos ininterrumpidos o continuos durante un tiempo prudencial. Constituyen por excelencia lo básico o hereditario del canto de estos canarios. Tanto es así, que los emitirían con mayor o menor perfección sin haber oído a sus padres, aquellos canarios que, llevando raza pura, hubieran sido criados por pájaros de otras especies.
Timbre metálico.—Suena bien a pesar de su agudeza, es bonito y lo prodiga el canario más que los dos que le siguen, lanzándolo por lo general como clarín anunciador de su lindo repertorio cuando inicia, el canto. A veces lo intercala entre sus variadas notas. Su sonido semeja el auténtico sonido de un timbre metálico. De ahí su nombre.

Letras que lo componen: consonante r sencilla y vocal i.

Formas de emisión:

a) Ascendente (muy prodigado).
b) Llano (prodigado en segundo lugar).
c) Modulado (pocas veces).
d) Descendente (escasas veces).

Orden de mérito. (Timbres de buena puntuación):

1.º Modulado.
2.º Descendente.
3.º Llano.
4.º Ascendente.

De escaso mérito. (Timbres poco puntuables):

e) Duro.
f) Excesivamente prolongado.
g) Pobre de voz.
h) Rozado.

Importante. El timbre metálico en todas sus formas, lo emite el canario con el pico semiabierto.
Timbre intermedio.— Es más difícil que el anterior, menos agudo y lo prodigan muy poco, y no todos los pájaros logran emitirlo en la perfecta forma que es indispensable para que podamos darle todo su valor. Cuando lo emiten bien supera notablemente al metálico en agradable belleza sonora, no obstante su tendencia a la nasalidad. Su tonalidad se halla a mitad de camino entre las tonalidades producidas por los timbres metálico y profundo, siendo emitido por lo general dentro del canto.

Letras que lo componen: r sencilla y vocales e y ei, indistintamente.

Formas de emisión:

a) Llano (prodigado en primer lugar).
b) Ascendente (pocas veces).
c)  Modulado (pocas veces).
d) Descendente (escasas veces).

Orden de méritos. (Timbres de buena puntuación):

1.º Modulado.
2.º Descendente.
3.º Llano.
4.º Ascendente.

De escaso mérito. (Timbres poco puntuables):

e) Confuso.
f)  Duro.
g)  Excesivamente prolongado.
h)  Nasal.
i)  Pobre de voz.
j)  Rozado.

Importante. Con el pico semiabierto.
Timbre profundo.—Es el mejor de los tres. Ninguno le iguala en mérito ni en belleza de sonido, y a pesar de resultarles muy difícil—dada la siringe de esta clase de canarios, relativamente poco apta para tonos graves—suelen prodigarlo con más frecuencia que el anterior. Desconocemos la causa, mas es así. Algunos ejemplares terminan su canto con el, pero la mayoría lo emplea como puente de unión para ligar las diversas notas de su repertorio, motivo por el cual su emisión suele ser corta, lo que no quiere decir que dicho timbre, como por error se cree, haya de ser necesariamente corto. Los canarios obtenidos en estos últimos años, con más facultades que los imperfectos que nos sirvieron de base para ir recuperando la casi extinguida raza, van dotando a este hermoso timbre de más duración y melodía.

Letras que lo componen: r doble y vocales o y u, indistintamente.

Forma de emisión:

a) Llano (prodigado en primer lugar).
b)  Descendente (en segundo lugar).
c)  Ascendente (pocas veces).
d)  Modulado sin intercambiar vocales (escasas veces).
e)  Modulado intercambiando vocales (muy raras veces).

Orden de mérito. (Timbres de buena puntuación):

1.º Modulado con intercambio de vocales.
2.º Modulado sin intercambiar \ vocales.
3.º Descendente.
4.º Llano.
5.º Ascendente.

De escaso mérito. (Timbres poco puntuables):

f) Duro.
g) Pobre de voz.

Importante. Con el pico semiabierto.
Como el canto de los canarios guarda estrecha relación entre todas las especies cultivadas, a pesar del volumen de voz, de la melodía y de otros muchos detalles que el experto aprecia, no cerraremos este primer grupo sin afirmar que las notas timbradas que se han descrito equivalen a los melodiosos rulos del canto clásico (Roller), más suaves, más dulces y mucho más sostenidos.
COMENTARIO a este primer grupo de Notas Timbradas.
No existe la menor duda de que el adjetivo Timbrado toma su nombre por unas Notas que según nos dice el Reglamento son básicas y hereditarias del canario Timbrado o del País. No tiene, por tanto, ninguna relación específica con Tonalidades altas, metálicas o brillantes, ya que, según veremos, las tres notas timbradas deben poseer, respectivamente, las tres tonalidades propias bien definidas: metálica, intermedia y profunda.
Por ser estas tres notas las básicas o fundamentales del canto Timbrado, es lógico y natural que los buenos canarios deben recrearse con ellas y muy en particular con las de más mérito y puntuación y con marcada dominancia sobre las demás notas del Código. De lo contrario, la ejecución de un simple Timbre metálico dentro de un variado repertorio de otras notas no básicas, no definiría a un auténtico canario Timbrado, como tampoco podría denominarse Roller al canto de un canario que sólo ejecutara un Timbre rulado aunque se extendiera con otras notas secundarias no básicas del Código Roller y comunes al canto de otras razas y de tantos pájaros silvestres.
Todos sabemos que los pájaros de distinta y aun de la misma especie no cantan exactamente igual. Sin embargo, si analizamos su canto observaremos cierta semejanza en algunas notas por su estructura de modulación o por la composición fonética que nosotros nos valemos para definirlas según las oímos cantar. Unos pájaros las modularán con vocalizaciones más agradables, en otros su ritmo de ejecución será más acelerado, y todos, en fin, las expresarán de variada forma de acuerdo a su temperamento y a particulares condiciones físicas de sus órganos de canto. No obstante, a pesar de esta variada forma de expresión, comprobaremos que su estructura de modulación es idéntica en unas mismas notas o, lo que es lo mismo: una Flauta (Pfeiten) del Roller es de la misma estructura de modulación que una Oreja del pardillo; un Cascabeleo del Timbrado, que un Timbre (Klingel) del Roller; unos Glucken de éste, que los Cloqueos de cualquier canario o pájaro vulgar. Todas estas notas son exactamente iguales por su estructura de modulación, aunque algunos pájaros las expresen de formas bien distintas por su brío, languidez, vocalización, sonoridad, etc.; lo mismo que, por ejemplo, una carcajada nuestra, ruidosa, afectada, hipócrita, etcétera, con características diferentes de expresión, no dejan de ser auténticas carcajadas debido a que su estructura de modulación es exacta en todas ellas.
Como vemos, estas notas canoras no son privativas de una sola raza de canarios ni de pájaros determinados. Son comunes al variado repertorio de canto de todos ellos, algunos de los cuales, no obstante, manifiestan marcada dominancia de ciertas notas especiales sobre las demás. Estas notas dominantes o básicas de determinados repertorios de canto son las que constituyen el fundamento lógico de la denominación de las razas de los canarios. Así, en el Roller las notas básicas son Rulos, y en el Timbrado, tal como nos dice el Reglamento, son los Timbres. Las demás notas del Código de estos canarios son secundarias y comunes a ambas razas.
El canto Roller, por tanto, está constituido fundamentalmente por ruladas. Estas notas, de sonidos continuos o ininterrumpidos, están expresadas en Canaricultura por la siguiente estructura fonética: rorororo... rurururu... para el Rulo sencillo y con r doble y vocales o y u para el Rulo doble (según lo define el pequeño opúsculo del llorado amigo Dr. Roig Montaner (q.e.p.d.) que, como todos sabemos, conocía muy bien el canto Roller. Ambos rulos son el resultado de modulaciones guturales, cuya estructura de modulación del sonido—rápidamente batido—da lugar a la aparición de la r o erres en los respectivos Rulos, y por este motivo se representa fonéticamente así en todos los tratados de Canaricultura por quienes conocen lo más elemental y fundamental del canto Roller.
El canto Timbrado debe estar constituido fundamentalmente por Timbres, puesto que son notas básicas v hereditarias de esta raza. Estas notas, de sonidos continuos o ininterrumpidos, según nos dice el Reglamento, están representadas fonéticamente así: rerere-rerere... reireireireirei... para el Timbre intermedio, y con r doble y vocales o y u para el Timbre profundo. Según vemos, también los Timbres poseen estructura batida en la modulación del sonido al igual que los Rulos, porque la r o erres así lo denuncian.
¡Cómo no han de ser los Rulos más melodiosos, suaves y dulces si para el Timbre intermedio se preconizan vocales muy poco gratas e y ei que de por sí producen sonidos nasales y cascadas, y que, por otra parte, no influyen en absoluto en la estructura de la modulación!
Precisamente, la mejor vocalización y dulzura de expresión para que todas las notas resulten más bellas y armoniosas es labor cultural que debemos imponernos en todo momento como canaricultores, y que, por el contrario, según vemos y veremos en sucesivos capítulos, el Reglamento estimula rudezas de expresión para antagonizarlo en lo posible del canto Roller.
¿No es absurdo que un canario por emitir un Timbre intermedio con mejor vocalización o un Timbre profundo, modulado con intercambio de las vocales o y u, según preconiza el Reglamento, sea descalificado de nuestros Concursos por ser normalmente alargados en su emisión o tal vez por poseer mas melodía de la debida? Entonces, ¿por qué se establecieron en el Reglamento unas notas básicas que el canario puro del País no emite y sí, en cambio, las cantan los canarios mixtificados de Roller?
Es de sospechar que los cuatro canarios Timbrados presentados en Bruselas para su reconocimiento internacional no emitieran los Timbres intermedio y profundo porque bajo la denominación de Timbrado no puede nadie aceptar notas ruladas ni tampoco tonalidades intermedias y mucho menos profundas. Es preciso, pues, hacerse a la idea de que el Reglamento del Timbrado Español—por de pronto por estas notas hoy comentadas—ha de sufrir importantes modificaciones impuestas del exterior, si queremos acudir a Concursos internacionales.
(Continúa)