Canario Cantor Español. ¿Sabemos lo que queremos?

Canario Cantor Español

¿Sabemos lo que queremos?

Miguel Ángel Martín Espada

C.N. E7 H363

De forma recurrente, en especial durante las dos ó tres últimas temporadas de concursos, me pregunto, después de muchas tertulias canariles con criadores de distintas zonas geográficas, si los criadores de Canario Cantor Español sabemos lo que queremos.

Cuando se elaboró el Código del CCED queríamos que, ante todo, un mensaje quedara claro: nuestro canario debía caracterizarse por tres características básicas y fundamentales, la discontinuidad, la ausencia de educación (que implica que estamos ante un canario compositor) y la emisión de cantos no prefijados y/o estereotipados. Así, el Código establece:

“Por la variedad y diversidad canora de este tipo de canario, cabría pensar que se trata de un canario de canto indefinido y, por tanto, inmerecedor de ser considerado como genuina raza de canto, pero nada más lejos de la realidad. La homogeneidad canora de los ejemplares de la raza se basa en la especialización en los giros de ritmo no continuo, principalmente los de ritmo discontinuo (cuatro ó menos sílabas emitidas por segundo), emitidos en registros tonales medio-altos y moderadamente altos y voz predominantemente brillante, cualidad esta que debe acompañar y personalizar a los giros del resto de colores tímbricos emitidos por los ejemplares de esta modalidad. Además de lo anterior, entre las características principales del Canario Discontinuo, junto al desarrollo de los giros de ritmo discontinuo de emisión lenta, está la de que, por su método de selección (desarrollo del innatismo del canto y ausencia de educación con canarios adultos o cualquier otro método artificial), se ha puesto especial hincapié en el desarrollo canoro de los llamados giros compuestos, en conjunción horizontal (uno junto a otro en el mismo ataque o sonido) y vertical (percepción por el oyente, real o como consecuencia de fenómenos acústicos, de dos o más sonidos emitidos al mismo tiempo o de forma superpuesta o encabalgada; fruto de la posible participación en su emisión de ambas partes de la siringe –patrón de fonación bilateral, frente a la lateralidad o predominio de la producción sonora en uno sólo de los lados de la siringe reinante en las otras razas- o de la actuación del complejo sistema de filtros sonoros presentes en la motricidad del canto del canario).

Finalmente, también distingue a esta raza el hecho de que los giros o variaciones que configuran su canto no responden a una estructura fonética prefijada (texto fonético limitado) como ocurre con el repertorio canoro de las otras razas, que por ello decimos que tienen un canto altamente estereotipado”.

Con el paso de los años se fue delimitando más el tipo de canto que queríamos y se puso en marcha el proceso de depuración de los denominados coloquialmente giros de riña. Dichos giros, en la actualidad, son objeto de penalización y pueden dar lugar a la descalificación del ejemplar en aquellos casos de alargamiento que nos den sensación de continuidad:

Definición de riña, reñidero o gruñido: Giro de la canción emitido con sonoridad ronca, áspera o bronca que nos recuerda a los gritos/llamadas de alerta, aviso, pelea y/o amenaza que emiten los canarios.

a) Las riñas son susceptibles de ser penalizadas como rascada en sus distintos grados de gravedad.

b) Algunas riñas demuestran tener una clara naturaleza de ritmo continuo. Por ese motivo se les deben aplicar las normas complementarias al código de canto tercera y cuarta*.

* 3º Breves sonidos de aparente ritmo continuo incorporados en giros discontinuos:

- Adornos compuestos en los que se produce el efecto acústico de percibirse de fondo un breve sonido de ritmo continuo. Como norma general no penalizaremos.

- Incorporados como sílaba en adornos lentos polisilábicos. Como norma general no penalizaremos.

4º Sonidos de duración no breve y de aparente ritmo continuo incorporados en giros discontinuos o semicontinuos.

- Si el sonido de ritmo continuo es muy evidente: descalificación.

- En caso de duda procederemos como en el caso de los giros semicontinuos en el límite de la continuidad.

Todo ello sin perjuicio de que debamos aplicar la penalización por rascada.

Desde el principio fuimos conscientes de que muchos compañeros no nos acompañarían en el fascinante proyecto de dotar de personalidad propia a un canario que durante más de medio siglo había vivido en una casa bajo cuyo tejado nunca debió ampararse, la del Timbrado Español. Los criadores a los que no les disgustaba que su canario emitiera ritmos continuos se sentían cómodos con su Timbrado Intermedio y la planilla de COM, lo mismo ocurría con el cada vez más numeroso grupo de criadores que en FOCDE, siguiendo la corriente originada en Mallorca y Valencia, se decantaba por un tipo de Timbrado educado por medios digitales que en muchos casos carecía de ritmos continuos pero cuyo canto, al ser educado y basarse en la estructura canora del Timbrado, no tenía cabida en el CCED.

Finalmente, al dar el paso definitivo de depurar los giros de riña del canto de nuestros canarios, fuimos conscientes de que íbamos a perder criadores. Pero teníamos claro cuál era nuestro objetivo canoro y los compañeros a los que les gustaba ese tipo de giros en el repertorio de sus canarios tenían la opción de ampararse en el canario Floreado auspiciado por FECC.

Todos estos pasos se dieron siempre siguiendo la opinión mayoritaria de nuestras asociaciones y criadores y tratando de dar toda la publicidad posible para que los criadores que participaran en nuestros concursos tuvieran claro qué es lo que buscamos y lo que iban a encontrarse.

Vaya por delante que estamos hablando siempre de Canario Cantor Español seleccionado según el Código en su día aprobado por FOCVA y que fue con el que la raza fue reconocida por COE en diciembre de 2010.

Con base con todo lo anterior:

- Un canario que emita ritmos continuos no tiene cabida en un concurso de Cantor Español porque será descalificado.

- Un canario educado con maestros de carne y hueso o virtuales no tiene cabida en un concurso de Cantor Español porque será descalificado o, en caso de duda y siempre que su estructura canora no responda a la del Timbrado Español, puntuado de tal forma que no pueda optar nunca a premio.

- Un canario que emita giros de riña será penalizado e incluso puede ser descalificado en el caso de riñas alargadas que suenen continuas.

Pues bien, a pesar de lo anterior, a día de hoy, nos encontramos:

- Criadores que presentan ejemplares con giros de ritmos continuo y que se sorprenden de que sus canarios sean descalificados.

- Criadores que presentan ejemplares educados y que se indignan porque sus ejemplares son descalificados o dejados sin opciones a premio.

- Criadores que presentan ejemplares premiados como Timbrado Floreado y que se enfadan porque sus ejemplares son penalizados o descalificados.

Si estos criadores pertenecieran a federaciones donde no está reconocido el Cantor Español no me preocuparía. Simplemente existe un desconocimiento, o eso quiero pensar, al presentar sus ejemplares en un concurso donde no deberían haberse presentado, de la misma forma que a nosotros no se nos ocurriría presentar nuestros canarios en un concurso de Roller, Malinois o Timbrado.

Lo verdaderamente preocupante es que, a pesar de todas las reuniones presenciales y de todos los medios que se han puesto a disposición pública a través de Internet, haya criadores nuestros (como nuestros me refiero a criadores que se autodefinen como cultivadores de Cantor Español y que pertenecen a federaciones donde este canario está reconocido) que presenten canarios con ritmos continuos, educados o con riñas y todavía se molesten porque sus canarios sean penalizados o descalificados siguiendo lo establecido en el Código del Cantor Español.

Entiéndaseme, en ningún caso me refiero a criadores principiantes o conocedores del Código que presentan a concurso lo que tienen con el único ánimo de colaborar y/o recibir orientación en sus inicios. Tampoco me refiero a criadores que crían líneas no depuradas de forma plenamente consciente y que presentan sus pájaros a cada tipo concurso según cómo les salen (Floreado, Timbrado Español COM o Cantor Español). Me refiero a criadores curtidos y veteranos que todavía se sorprenden y se indignan porque sus canarios son descalificados por emitir ritmos continuos claros, ni siquiera dudosos, o penalizados por emitir riñas evidentes.

Es a estos criadores a los que les pregunto ¿sabemos lo que queremos? Una premisa fundamental en esto del canto, por no decir la principal, es saber lo que se quiere. Cierto es que a veces salen giros que no deberían, eso pasa incluso en las variedades de color y en las razas de postura; de ejemplares campeones salen ejemplares fuera del estándar (conocidos son los casos de razas de postura que, de una misma pareja de una raza determinada, debido a la proximidad entre muchas de las razas de postura, salen descendientes que no solo concursan unos hermanos como una raza y los otros como otra distinta, sino que encima premian en ambas). Pero no hablamos de accidentes.

Si yo me defino como criador de Cantor Español tendré que conocer el Código y saber que si presento un canario con una variación rodada me lo van a descalificar y lo mismo si presento un ejemplar con riñas muy marcadas y alargadas. Es más, a la hora de planificar la cría, trataré de que mis reproductores se ajusten al Código y que tengan, desde el punto de vista genético, las mayores garantías posibles. Accidentes en todos los criaderos ocurren y salen cosas que no deberían, lo importante es que sean eso, accidentes, que la inmensa mayoría de los ejemplares que saquemos, sean buenos, regulares o malos, se ajusten al estándar que nos hemos impuesto para la selección y mejora de la raza.

Lo que no tiene sentido es que me defina como criador de Cantor Español y luego introduzca de forma consciente y deliberada en mi criadero ejemplares de genética no depurada o seleccionados buscando características que implican penalización o descalificación en el Cantor Español. Así, si me defino como criador de Cantor Español, no tiene sentido que introduzca ejemplares de un criador que habitualmente tiene ritmos continuos o giros de riña y encima luego cabrearme porque me descalifican los hijos.

Por todo ello creo que muchos de nuestros criadores deberían reflexionar y preguntarse qué tipo de canario quieren o pueden criar. En el Cantor Español no cabe todo como pasaba ataño con el Timbrado Español. Preguntémonos qué tipo de canario queremos criar y una vez que lo tengamos claro elijamos la opción que más se adapte a nuestras preferencias canoras. Afortunadamente, hoy en día, podemos elegir y evitarnos disgustos innecesarios.